ok m3galo, floodons
UNA HISTORIETA MEXICANA
Carmen V. Vidaurre Arenas
Universidad de Guadalajara
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Operación Bolivar es una obra escrita y dibujada por Edgar Clément, novela gráfica para adultos, publicada en dos volúmenes, por Editorial Planeta, en 1995, y que originalmente había aparecido, en entregas, en la revista Gallito Comics.
Edgar Clément nació en la ciudad de México, el 10 de octubre de 1967. Se formó como historietista en Gallito Comics, donde realizó diversas colaboraciones. Con el proyecto del libro gráfico Operación Bolivar obtuvo una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes ( FONCA) en el área de pintura. Ha publicado en los suplementos culturales: " El Búho" de Excelsior ( 1992-1993), suplemento dominical del Nacional ( 1993-1994), el suplemento de La Jornada Semanal, y en las revistas: Histerietas, Milenio, La regla rota y La pus moderna. Participa en " Comicasa", donde se encarga, con otros artistas gráficos, del diseño visual.
Su obra acusa un fuerte sincretismo en el que se entremezclan tradiciones diversas, en las que es posible detectar dominantes claras: la cultura prehispánica, que se hace presente principalmente en su iconografía, la tradición judeo-cristiana, de la que nosotros podemos encontrar elementos tanto en el nivel argumental como en el gráfico, de sus tradiciones mitológicas y de sus representaciones visuales, particularmente las que corresponden a los periodos del Renacimiento y del Barroco. También se hacen presentes huellas del cine negro y de los filmes de acción propios de la cinematografía norteamericana, y el arte modernista internacional, a los que se suma una gran imaginación salpicada de humor, ironía y sentido crítico, y la hábil mezcla de lo fantástico y lo realista, que le permiten construir verdaderas alegorías visuales y narrativas, muy originales.
Su esmerado dibujo apunta hacia un marcado barroquismo en el que los efectos y búsquedas de realismo ceden paso a una fuerte expresividad, para crear inteligentes parodias, en las que la representación visual, aunque produzca imágenes de gran belleza y cierta poesía, no es dominada por la estilización, y menos aún por un enfoque idealizante.
La influencia del comic estadounidense está muy bien asimilada y apunta hacia la obra de Dave Mckean ( Arkham Asylum, 1990) y al trabajo que realizaran juntos Scott Hampton y Archie Goodwin, entre otros autores. Esta influencia se hace manifiesta en la creación de un ambiente oscuro, en la mirada que introduce un realismo crudo que se entremezcla con la visión mitificadora, en uso de trazos de numerosas líneas, nerviosas, unas claramente marcadas y otras como desdibujadas, en tipo de sombras, en el trabajo y tratamiento realizado sobre imágenes fotográficas que se " adivinan" en algunas viñetas, en el cuidado en ciertos detalles y el uso de imágenes que sugieren colages en los que texto verbal e imágenes se entremezclan, en los tipos somáticos, en la sintaxis narrativa de las imágenes.
Su sintaxis narrativa se adscribe a las convenciones contemporáneas más propositivas, pues emplea recursos característicos de la historieta de arte o de autor: viñetas, textos e imágenes, insertas en el interior del recuadro de una viñeta mayor ( en los que puede cambiar la distancia y el ángulo de observación, en mayor o menor medida), eliminación o ruptura del recuadro, violación del límite del marco de la página, variaciones y cambios notables de la dimensión de la viñeta, lo que le da dinamismo a la composición de la tabla de viñetas, cambios de enfoque y perspectiva, a los que suma cambios de estilo y variaciones en la tipografía ( cambios en los tipos y tamaños de letras) de los textos verbales.
Hace uso de una intertextualidad que remite a diferentes ámbitos de la cultura: artes plásticas, publicidad, cinematografía, dibujo técnico arquitectónico, dibujo anatómico, característico de la medicina y las ciencias biológicas, heráldica y sellos oficiales, numismática, etc.
En su obra, el énfasis está siempre en el detalle, bastante cuidado, y en la expresividad.
La historia que relata es soportada dominantemente por la imagen, el texto verbal es empleado como elemento complementario o como comentario, nunca se subordina la imagen al texto verbal que expresa más ampliamente lo narrado, incluyendo elementos que las palabras no señalan ni comentan.
El argumento denuncia una visión pesimista, sarcástica y mítica del mundo, que el humor desmitifica, observa y evalúa. Los personajes son ambiguos y la dominante que los caracteriza es la violencia.
Edgar Clément toma diversos elementos provenientes de tradiciones estadounidenses, como, por ejemplo, un conjunto de tópicas del cine norteamericano ( recrea lugares comunes del género policiaco: el encuentro de dos amigos, el enfrentamiento, la persecución, la captura, la tortura o agresión a uno de los dos amigos, el escape, la ayuda de un auxiliar inesperado, el enigma que se plantea al protagonista y que lo involucra en una misión peligrosa, etc.) y los adapta a un contexto nacional, también toma elementos que han caracterizado nuestro contexto para ofrecernos nuevas versiones de los mismos. Versiones que tienden presentarlos, a verlos, a través de una mirada crítica y nada convencional.
Así, por ejemplo, toma la tradición sobre los ángeles, esos seres míticos que fueran, en las tradiciones religiosas de Oriente Medio, considerados como mensajeros celestes y que poblaron la iconografía medieval cristiana, y luego el Símbolismo, para, posteriormente convertirse, hace pocos años, en una moda que invadía diversas manifestaciones culturales de fin de siglo, de la que no escaparon el cine y la televisión. Al tomar esta tradición sobre los ángeles, Clément desarrolla una nueva mitología que tiene a desmitificarlos, a destruir la mitología anterior, pero que conlleva también fundar una nueva tradición de rasgos mítico-fantásticos y de anécdotas en torno a los antiguos personajes.
En esta nueva tradición, los ángeles son perseguidos y cazados para transformarse en objeto de comercio. Pues como señala Edgar Clément en su relato:
Pese a lo que dice la Iglesia, los ángeles no son del todo etéreos, ligeros sí, pero no etéreos. Están hechos de materia divina, al parecer bastante desconocida aun para la ciencia. En ello radica parte de un buen negocio...(1)
En esta historia, ubicada en la ciudad de los ángeles, no en California, ni Puebla sino, en Angelópolis, los ángeles aparecen en un contexto que es totalmente extraño a la tradición, se han convertido en valiosas presas que se comercian en el mercado negro, desde que se vendieron órganos angelicales a laboratorios de investigación genética y la CIA y la NASA no dejaron de buscarlos, además de que las particulares propiedades de los órganos angelicales los convierten en materias muy redituables, pues son empleados por empresas japonesas y norteamericanas para desarrollos tecnológicos y cibernéticos, así como por artistas a quienes garantizan placeres o reconocimientos sumamente apreciados, y, aunque se ignoran parcialmente las propiedades de las diversas partes de los ángeles, se ha desarrollado un importante industria que involucra, incluso, el desarrollo de estupefacientes.
Además de estos nuevos elementos incorporados a las tradiciones míticas sobre los ángeles, Edgar Clément crea otros: los ángeles no se matan entre sí, un ángel no siente dolor, hasta que un cazador lo toca, los gemidos de los ángeles no se oyen pero enloquecen a los niños y a las mujeres embarazadas, los ángeles pueden corromperse y aliarse con asesinos de ángeles, para diversos fines, pueden ser espías dobles o heraldos del infierno y pueden comandar a soldados y helicópteros norteamericanos, son bilingües y manifiestan un claro desprecio por la ineptitud de los miembros de los aparatos de poder.
En el nivel de las imágenes, los nuevos elementos que se incorporan a las representaciones sobre los ángeles, resultan también interesantes, pues, las caracterizaciones pueden ir de reelaboraciones de modelos más o menos convencionales, hasta incluir otros muy poco comunes o totalmente innovadores. Así, mientras que las primeras ilustraciones que encontramos sobre los ángeles constituyen nuevas versiones de tópicos de representación explorados por los pintores decadentistas y románticos, aunque afectados por fenómenos de erotización más marcada y por una estética más contemporánea, las representaciones de los ángeles pueden ser también guiadas por otro tipo de intertextos: láminas de carnicero, El hombre Vitruviano de Leonardo da Vinci, dibujos anatómicos de medicina, o representaciones en las que se mezclan elementos que remiten lo mismo a La estatua de la Libertad que a representaciones tópicas del Ángel Caído, con alas de murciélago, musculatura y atuendo de Rambo o de Batman afecto a los esteroides, pero con arma de campesino latinoamericano ( un machete). El ángel también puede ser representado como una nueva versión del águila azteca del escudo de México, como prisionero torturado, como un Cristo alado e inerte en el regazo, no de una madre amorosa sino de un cazador de ángeles, en una peculiar nueva versión de La Piedad de Miguel Ángel. Los ángeles también son representados como el San Miguel Arcángel de la plástica colonial, pero cuyas alas lo asimilan a un Argos pagano, a un pavo real cuyas plumas poseen cientos de ojos, como esa potencia griega de las mil miradas y con la que, en la historieta, se fusionan las representaciones de los Caballeros Águila aztecas, para dar configuración a un arcángel traicionero. El ángel también es representado en esta novela gráfica, en forma semejante a la representación que Win Wenders nos ofrece en sus textos fílmicos: El cielo sobre Berlín ( Der Himmel ubre Berlin, 1987), película también conocida como Las alas del deseo ( Wings of Desire), y Tan cerca, tan lejos ( In weiter ferne, so nah!, 1993), pues visten larga gabardina oscura ( como luego lo harían los ángeles The Prophecy, 1995 y 1998, y los ángeles de la versión estadounidense del filme alemán, City of Angels, 1998, realizada por Brad Silberling), los ángeles fuman cigarrillos ( como luego lo hará, repetidamente, el arcángel San Miguel, interpretado por John Travolta, en la película de Nora Ephron, Michael, 1996).
En el desarrollo de esta nueva mitología sobre los ángeles, aparecen también nuevos personajes míticos, como los cazadores de ángeles. Ser cazador de ángeles no es algo que le esté dado a cualquiera, pues éste es un don para el que se requiere ser hijo de indio y tener sangre fría para destazarlos, pues muchos no lo soportan y enloquecen o se suicidan, al hacerlo. Además, los cazadores de ángeles pueden ser perseguidos por diversas causas, y en esta historia serán perseguidos por soldados norteamericanos, por arcángeles y por la PGR.
Entre los cazadores de ángeles que aparecen en esta historia se encuentran: Leonel, el narrador y protagonista de la historia, Juan Grande, el más viejo de los cazadores de ángeles, Román, un policía judicial que estudió leyes y tiene el don de matar ángeles, pero no cree en ellos y quiere obligarlos a confesar que son extraterrestres, además de ser un Edipo furioso. Otro de los cazadores de ángeles es un " gringo" de la CIA, dueño de un rancho en el " Paraíso".
No sólo los personajes son afectados por procesos de mitificación en los que se fusionan diversas tradiciones antiguas y contemporáneas, también el espacio, pues todas las ciudades de ese territorio tienen como cimientos ruinas prehispánicas que forman laberintos interconectados. El paraíso queda identificado con " América", es decir con los Estados Unidos, y para viajar ahí se debe establecer contacto, no con ningún agente de viajes sino con algún pollero. Aunque en la historieta se evita precisar una geografía que remita a lo real, se incluyen una serie de elementos que nos permiten descubrir el espacio real que sirve de referente indirecto y directo para la configuración de ese espacio mítico de la ficción: los edificios propios del contexto urbano de México, una moneda en cuya leyenda se señala " Imperio Mexicano", una cantina que tiene por nombre " La Nueva Tenochtitlan", un ejemplar del periódico La Jornada, etc.
( c le premier jour ke je flood.)