El vicepresidente del Barcelona, Sandro Rosell, se desplazó hasta Múnich para contarle cara a cara a Ballack cuál era la oferta del Barcelona. El principal obstáculo que se encontró Rosell fue la poca disposición del jugador a rebajar los cuatro millones que cobra por temporada. El Bayern está dispuesto a negociar.
Michael Ballack ya sabe cuál es la oferta que le hace el Barcelona. La escuchó de los labios del propio Sandro Rosell el pasado miércoles en Munich. El vicepresidente deportivo azulgrana se desplazó hasta la capital bávara para tener el primer contacto directo con el jugador del Bayern e intentar convencerle para que fiche por el Barça. En la reunión, realizada con la máxima discreción, también estaba presente el representante del jugador Michael Becker.
El principal obstáculo que se encontró Rosell fue la ficha del centrocampista. Ballack cobra nada menos que cuatro millones de euros por temporada y se mostró reacio a rebajar su sueldo. Sobre todo porque aún le quedan dos años más de contrato con el Bayern. El Barça le ofrece cuatro. Negociar con el Bayern tampoco es en teoría un problema. El equipo de Beckenbauer pide por el jugador 20 millones de euros, pero estaría dispuesto a negociar a partir de quince.
Ballack no está a gusto en el Bayern y no es ni la sombra que fue cuando jugaba en el Bayer Leverkusen. Entre otras cosas, porque le han hecho retrasar su posición, lo que le ha disgustado y ha provocado además fricciones con el mánager Uli Hoeness y lo que a él le gusta es jugar de mediapunta. La relación con algunos de sus compañeros tampoco es demasiado buena debido a los celos que provoca por ser uno de los mejores pagados de la plantilla y el que se lleva además más emolumentos por derechos de imagen ya que es el hombre fuerte de Adidas.
Si el Barça consigue finalmente llegar a un acuerdo con el jugador se apuntará un gran tanto en cuanto a marketing. No hay que olvidar que el próximo Mundial se celebra en Alemania en el 2006 por lo que el fichaje del centrocampista sería un ‘pelotazo’ en este sentido. Tras la reunión con Ballack, Rosell viajó a París y su intención era reunirse con Giuly, aunque el contacto se ha retrasado hasta que el jugador del Mónaco dispute la final de la Champions.
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